sábado, 17 de febrero de 2018

YO SE...

QUE NO

NO ROMPAMOS LAS CADENAS

PUEDE TENER SUS CONSECUENCIAS!

martes, 13 de febrero de 2018

MILAGRO DE CASTIDAD

La hermana de la caridad, monjita o como quieran llamarle, se sentó frente a computadora del ciber café y abrió la pantalla. De inmediato un monstruoso pene envaselinado, turgente, oferente, le apuntó directo a los ojos. Un obeso dedo acusador que le cuestionaba, tal vez, el desperdicio de los votos de castidad. La mujer dio un grito y todas las cabezas giraron hacia ella mientras el volumen que subía y subía, amplificaba gemidos tan atroces que nos recordaban los orgasmos fingidos de alguna amante. Mientras la desgraciada, más roja que la cabeza de aquel falo ejemplar, activaba todos las teclas posibles a fin de cerrar el programa y provocaba que en el monitor aparecieran infinidad de ventanas ofreciendo desde sexo a domicilio a orgías inimaginables, varios tomámos nota de las direcciones. El empleado del ciber, un joven con aspecto de pelotudo práctico, explicaba a la horrorizada religiosa que seguro algún cliente había dejado abierta esa página e intentaba cerrar los programas, mediante ese intrincado programa que aplican los jóvenes de buscar por el lado más difícil, si con desenchufar la máquina o mandarla a otra, resolvía el caso más rápido. Mientras una multitud rodeaba la silla de la religiosa, ora haciendo sugerencias, ora masturbándose mentalmente con las imágenes que eran cada vez más osadas ( ahora justamente, aparece un caballo junto a una blonda curvilienta) alguna viejita que no entendía nada miraba con ojos reprobatorios a la hermanita que cada vez se hacía más pequeña en la silla y no atinaba ni a salir corriendo. Todos daban ideas de como detener los programas, quitale los coquies, sugería uno, receteala, proponía otro, fíjate si tiene Venus, apostaba un tercero, un gordo doble ancho levantó el monitor y lo estrelló contra la mesa, dejándolo destripado, pero las imágenes, los suspiros y jadeos, las blasfemias en turco básico que se supone que se dicen durante el coito, continuaban sin interrupción. Todos nos miramos, se había cortado la luz ante el despiporre del gordo, seguro que whi fi también, pero las embestidas del negro sobre la grácil figura de Karina la protagonista – ya nos habíamos familiarizado con el nombre como si fuera una vecina más – continuaban inasequibles al desaliento. La monjita se levantó secándose la transpiración del rostro, que explosionaba cambiando de todos los tonos de rojo, como el paisaje de Catamarca y exclamó azorada: ¡Esto es un milagro! - Sí - coincidió un electricista que había sido llamado de urgencia – nunca vi que sin energía pudieran funcionar estos aparatos. - No - dijo al borde del éxtasis la religiosa - ¡el tamaño! Y mientras se retorcía de regocijo lanzó un suspiro que le voló el peluquín al dueño del ciber que acababa de entrar junto a la brigada de explosivos de Junín.

lunes, 12 de febrero de 2018

EMANUEL GARAY, EL OTRO CARRASCO El emblemático caso del soldado Omar Carrasco en los 90, que no replanteó, sino que desactivó el sistema de servicio militar obligatorio, se presenta hoy en toda su magnitud con el asesinato del aspirante riojano, Emanuel Garay, que en su primer día de entrenamiento fue obligado a cumplir con una fajina inhumana que lo llevó a la muerte. Los casos de Carrasco y Garay tienen lamentables similitudes, ambos tenían 19 años, ambos eran novatos, el soldado a 3 días de su incorporación, el cadete, solo uno, ambos fueron torturados, a Omar en forma directa, lo derribaron de un golpe y lo patearon el piso hasta darle muerte, con Emanuel no fue menester aplicarle golpes, el entrenamiento inhumano y el clima se hicieron cargo. Una concepción equivocada de la autoridad y cadenas de mando en las fuerzas de seguridad de nuestro país, donde está presente el viejo dicho que no hay peor cosa que darle mando a un ignorante, provocó que resentidos sociales, con solo un año de experiencia y ninguna preparación para el cargo, aplicaran una disciplina mortal bajo el candente sol de la siesta riojana, a más de 50° de calor y sobre asfalto hirviendo . He visto entrenamientos de ese tipo en climas tan o más calientes que la provincia del norte, pero aplicado a fuerzas de elite, con años de entrenamiento, controles médicos, etc. Trabajar prácticamente sobre la supervivencia es una tarea no para cualquier persona, menos para alguien en su primer día de escuela. Como Carrasco, el caso del cadete riojano, seguramente será una bisagra que cambiará la concepción de la autoridad que es autoritarismo y los sistemas de educación y preparación de las fuerzas de seguridad, y en una sociedad filo marcial que justificó el “en algo andaría” que cuenta con “comandos” de pacotilla e incluso civiles “adherentes” a los que no le hubiera temblado la mano en aplicar la cruel picana en los centros de detención ilegales. Porque:¿le cabe a usted alguna duda que cualquiera de estos “instructores”, hubieran sido discípulos dilectos de Von Wernich y Echecolaz?