domingo, 27 de agosto de 2017
viernes, 25 de agosto de 2017
MIREN SI PASA EN BRAGADO...
La insólita historia de la mujer que tuvo que huir por "La loca de los penes"
Un grupo de mujeres descubrió que sus maridos se habían acostado con una famosa nutricionista de Pinamar. Decidieron escracharla pintando penes gigantes en las paredes y debió mudarse a Mar del Plata.
lunes, 21 de agosto de 2017
EL ASESINO DE SONRISAS
Las fotos congelan nuestra historia hasta el preciso momento donde la cámara capta nuestra imagen. No pueden ir más allá y la pregunta, en caso que la vida del protagonista haya terminado en tragedia, de si él sabía su triste solitario y final, queda grande para nuestro finito cerebro.
Negrita sonríe desde el papel, como solía hacerlo siempre, iluminándoles la vida a quienes la rodeaban. Cuando fue ultimada a puñaladas por quien tal vez no entendió su sonrisa y quiso tenerla para sí y para siempre, aún no se hablaba de “violencia de género”, ni se aplicaban restricciones a los acosadores, no había marchas exigiendo nada y faltaban aún 30 años para que Arnaldo André, enamorara la platea femenina aplicando estruendosas bofetadas en el rostro de actrices desde la pantalla. Incluso más de una soñaba con recibir los acicates y hasta se ilusionaba con que su novio fuera más hombre y se animara a suministrarle un par.
El hombre engañado – no era el caso de Negrita y su matador – lavaba su honor con sangre y a nadie le parecía tan mal. Extremos de extremos hoy mira medio fuerte a una mujer en la calle y va preso por acosador solo basado en el testimonio de la presunta víctima.
Crecimos escuchando la historia de “Negrita” y su persistente enamorado, se dijo incluso que el hombre tenía los muebles comprados para casarse, como se decía entonces, aunque los familiares de ella aseveran que nunca tuvieron más que una incipiente amistad y mil declaraciones de su parte. Lo cierto que el amor se hizo insoportable y una tarde, cuando ella volvía del trabajo en la pincelería Superpin, él la esperó debajo de un aromo, cerca de la casa.
Se supo después que la niña había recibido la propuesta amorosa de otro joven y que, como se estilaba entonces, estaba “pensándolo” – hoy son las chicas las que no dejan pensar el hombre.
Tal vez su acalorado admirador habrá escuchado la versión y sabiendo que la oportunidad era esta o ninguna, jugó su última carta.
Dicen que “Negrita” se detuvo confiada a hablar con el hombre, tal vez le hará sonreído, como era su costumbre, él le habrá hecho la reiterada propuesta, le habrá dicho que sin ella – y su sonrisa y sus largos cabellos- su vida no valía nada. Tal vez ella, sin mala intención le habrá expresdo lo que las mujeres suelen y que es la peor puñalada al masculinismo, “te quiero como amigo”.
El arremetió a cuchillo, ella huyó desesperada y sus largos cabellos, que el tanto amaba, se confabularon para que el apasionado asesino la atrapara.
Leiva, que así se apellidaba según la causa caratulada correspondientemente, que lo llevó a la cárcel, no sin un fallido intento de suicidio que le bajó la mitad del rostro, no solo nos privó para siempre de la luminosa sonrisa de “Negrita”.
Se llevó en su mente la última de ellas
sábado, 19 de agosto de 2017
jueves, 17 de agosto de 2017
ESPINOZA HOT
COPIE Y PEGUE http://data24.com.ar/detalle/5727/presidente-del-pj-o-pijita-espinoza-escrachado-en-un-telo-es-furor-en-twitter/
ESPINOZA HOT
http://data24.com.ar/detalle/5727/presidente-del-pj-o-pijita-espinoza-escrachado-en-un-telo-es-furor-en-twitter/
miércoles, 16 de agosto de 2017
CONFIRMACIÓN DE RESULTADOS PASO QUE ADELANTAMOS
CONFIRMACION DE RESULTADOS QUE ADELANTAMOS
Bajo el título de PASO 2017 ARRASTRES PARA ARRIBA Y PARA ABAJO, publicanos tres días antes de la votación los posibles resultados, adelantamos una fuerte polarización entre el oficialismo y el sampedrismo, con ventaja para Cambiemos, un tercer puesto para Mauricio Yafaldano que, decíamos, le iba a ganar a Gatica hermano Laly. También adelantábamos que los grupos ganadores se llevarían mas del 70% de los sufragios, cosa que ocurrió. Algunos lectores saltaron como maridos engañados ante el cambio de un punto y coma por un punto, situación que no cambiaba para nada el análisis, que era lo que, en todo caso, importaba.
No soy afamado por muchas virtudes, pero si se me reconoce la de acertar siempre los resultados electorales, incluso cuando ganó De Narváez aseveramos- antes- que en Bragado ocurriría lo que nunca había ocurrido – que tengamos memoria, claro puede se que en el 83 sí – que cuatro partidos ganaran bancas y que un concejal entrara solito. Se decía que eso nunca podría ocurrir ya que si entra uno, entran dos – una pavada atómica ya que si se llega justo al divisor de una banca y no hay más residuo ni bancas en juego, el divisor da uno y entra uno. Pero la postura incluso de letrados y presuntos conocedores aseveraba lo contario. Mercedes Puricelli no me va a dejar mentir que yo la alenté a que trabajara en el grupo que podían llegar a dos o una banca. Entró Pasarini.
Mi método para llegar a los resultados es bastante desordenado, nada científico, simplemente intuición y sentido común, basado en alguna estadística pasada y arrastres de listas nacionales presentes y sobre todo no forzar teorías ni seguir las razones del corazón, si la elección la gana alguien que yo no quiero, me banco esa realidad, no escribo lo contrario.
Hay un método adicional de observación que me lo señaló un avezado dirigente político en los 90: “vos mirá los locales partidarios, donde están las mejores chicas, esa línea gana” me dijo el muy zaino. En realidad fue un tanto más soez en su vocabulario. En esta oportunidad, sobre el particular, me puse a mirar fotos de los presuntos actos, reuniones, timbreos o choripaneos, y descubrí verdades estéticas. Cambiemos tenía el mejor plantel, muchas jóvenes, algunas veteranas con aspiraciones etc. (y cuidado muchachos, esto no es chiste, la mujer, por supervivencia, siempre busca estar cerca de quien la pueda proteger).
En el sampedrismo residual la verdad que, mejorando las presentes, no había mucho material en general, pero contaba con los “fierros” y el arrastre lógico de Cristina.
No observé mucho el local yafaldañano, si pude ver que el Eduardo Ramón era una desolación en general y la vez que acerté pasar por él la escasa presencia era masculina y en edad de desmerecer.
Finalmente, dejando polleras y pantalones de lado, estamos en condiciones de aseverar que si estas hubieran sido las elecciones de octubre, solo dos fuerzas obtendrían las 9 bancas en juego. A ojos de buen cubero – y perdón maridos engañados que puedan estar en desacuerdo – son seis bancas para Cambiemos y tres para el sampedrismo, podrían ser 5 y 4, no digo que no, pero por los residuales que le quedan más al gatiquismo que el sampedrismo y por partido ganador que se lleva el último, todo hace pensar que son 6 y 3.
Un dato adicional: Creo que la lista encabezada por Alexis Camús fue record en números en una elección medio término (de concejales). Los dorados 11.000 votos (que para mí es más del 42% que se dice) solo son alcanzados por candidatos a intendente.
Chequee pues…
CONFOR
martes, 1 de agosto de 2017
MI TALON DE AQUILES
El fotógrafo debe haberme sorprendido distraído, con mi sonrisa a medio ir, o a medio venir, pensando quién sabe en qué cosa, o tal vez hizo alguna broma tonta, de esas de las que los niños nos reíamos entonces, que no son las que causan gracia ahora, pero logró sacarme una sonrisa, lo cual era mucho para un niño solitario que reía poco.
Es que yo estaba condenado al ostracismo por varios costados, primero me gustaba leer, escribir y dibujar, no hablaba de fútbol de modos que nunca era invitado a picado alguno y aunque me hubiera gustado no tenía ni el porte ni la impronta del gambeteador de potrero y a decir verdad me parecían demasiado estúpidas las discusiones sobre los campeones, o los campeones morales, nunca, además, formé en la fila mucho más de la mitad y como era observador no podía dejar de notar que las chicas, sobre todo las que me gustaban, se fijaban en los últimos de la fila y en todo caso, en los de un grado superior. Para colmo mi apellido era la forma de exclusiva de identificación, no como los hijos de las docentes y directivos que eran llamados por su nombre propio y las maestras le acariciaban la cabecita cuando los cruzaban y comentaban lo lindos que eran.
Por suerte nunca llegué a enamorarme de una de ellas , no tuve la ventura que en los 7 años de carrera tomara un curso una practicante de 18 años, por ejemplo, las docentes que poblaron mi infancia era achacosas damas que a nosotros nos parecían de 70 u 80 años, aunque tal vez no pasaran los 40, un toco de años para entonces.
Experimenté si algunas mariposas en el vientre y un pánico inmovilizador ante su ausencia en vacaciones, por alguna compañerita de banco con la cual solo podía soñar.
Mi primer contacto con una piel femenina fue con un talón. Si, así como lo leen, conste que ni introspección y mi facha no me vislumbraban como un ganador, de modos que el trato con las niñas, que para colmo tenían recreo en otro patio vedado para los varones, no era muy cercano, salvo con las casuales compañeras de banco que me miraban con interés solo porque les dibujaba a caperucita roja y no imaginaban mi interés de lobo, porque tampoco supe aprovechar mi talento para pedir un mísero beso.
. Pero como el ávido lector estará preguntándose cómo fue esa experiencia cercana con el calcañar de mi compañerita, - imaginando quien sabe que cochinadas - de la que no revelaré su identidad para no avergonzarla hoy, desde estas páginas, ya que debe tener hijos en edad universitaria. Les diré que debe haber ocurrido una mañana de primavera, lo recuerdo porque el sol entraba prepotente por la ventana de la calle Alem cuando de pronto ella, como en una ceremonia inaugural, se quitó el zapato con presilla y el zoquetito blanco y cruzó su pierna quedando su pié posado en mi falda.
Recordemos que en aquella época los varones no usábamos los “largos” hasta pasados los 12 o más – la ceremonia de iniciación con pantalones de hombre era todo un caso – de modos que aquella piel de ángel quedó suavemente depositada en mis muslos desnudos, principiando un cosquilleo ante la presencia femenina que hasta ese momento yo pensaba que solo se provocaba en el estómago.
Desgraciadamente en mi casa no se hablaban groserías y el sexo era tema tabú, por tanto no pude defenderme ante ese ataque artero, con alguna frase inteligente que mitigara mi torpeza inaudita y su sonrisa que iluminaba el aula más que el sol.
Me quedó la confusión del momento, la vecindad de su piel sobre la mía, mi única sonrisa del año que aquel fotógrafo certero pudo eternizar y que recuerdo, como si fuera ayer, hoy que mi pantalón corto está tan lejos de su tez.
Por suerte, en mi recuerdo, aún sigue sonriendo.
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